La resistencia es uno de los componentes más importantes de tu lavadora, ya que se encarga de calentar el agua durante el ciclo de lavado. Cuando esta pieza se avería, tu lavadora puede seguir funcionando, pero la ropa no se lavará correctamente al no alcanzar la temperatura programada.
La primera señal de que la resistencia puede estar dañada es que la ropa sale fría después del lavado, incluso cuando has seleccionado un programa con temperatura alta. Esto es especialmente notable en lavados a 60 o 90 grados, donde el agua debería estar claramente caliente.
Otro indicador común es que los programas de lavado tardan más de lo habitual en completarse. La lavadora detecta que no se alcanza la temperatura programada y extiende el tiempo del ciclo intentando compensar.
Si notas que la ropa no queda tan limpia como antes, especialmente con manchas de grasa, esto puede deberse a que el agua no se calienta lo suficiente. Las manchas de grasa requieren temperaturas altas para eliminarse por completo.
En algunos modelos modernos, la lavadora mostrará un código de error en la pantalla digital cuando detecta un problema con la resistencia. Consulta el manual de tu modelo para identificar estos códigos.
Para confirmar que la resistencia está averiada, un técnico profesional utilizará un multímetro para medir la continuidad eléctrica de la pieza. Este diagnóstico es rápido y permite determinar si la resistencia necesita ser reemplazada.
El coste medio de sustituir la resistencia de una lavadora oscila entre 75 y 120 euros, incluyendo la pieza y la mano de obra. En Averías Electrodomésticos ofrecemos diagnóstico gratuito y garantía de 3 meses en todas las reparaciones.